Cuando escuchamos “Síndrome de Down” antes de ser padres de un niño con síndrome de down o cuando recién lo recibimos, no podemos evitar sentirnos abatidos. No digo que todos los padres lo sienten porque habrá quienes enfrentan la vida de un modo distinto; pero la mayoría nos confundimos y nos cuesta evitar asociar a nuestro niño con una imagen pre-establecida de esta condición.
Los primeros días uno se dedica a mirarlo y buscar con detalle coincidencias que nieguen la condición. Muchas otras veces los rasgos son tan leves que ni si quiera son perceptibles. Sea como sea la aceptación es una tarea difícil.
A medida que los días pasan y después de los famosos 15 días que confirman genéticamente la condición con un papel que determina el cromosoma extra; finalmente nos toca enfrentarnos a la realidad, sin duda tu nuevo hijo es portador del síndrome de down.
Todos quienes lo hemos vivido lo describimos de diferentes maneras pero todos llegamos a la misma conclusión “ No hay momento más duro ni más confuso que cuando compruebas que el bebé con el que tanto has soñado tiene una condición especial de vida”
Para muchos la primera preocupación es lidiar y enfrentar rápidamente los retos médicos. Comienza la presión y el nerviosismo de someter a nuestro pequeño bebé a un sínnumero de pruebas, evaluaciones, buscar recursos, sentirnos abatidos, deprimidos y tan ocupados que a veces olvidamos que lo más importante es regocijarnos en él y hacer a un lado la lógica disfrutando de su calor.
Después vienen los famosos rasgos que se acentúan cada día más y se confunde el amor con la negación porque aunque quisiéramos mirar detrás de esos ojos rasgados; muchas veces sólo conseguimos ver el síndrome de down.
Pero eso no significa que no exista el amor, ni que tu hijo no se parecerá a ti; tu hijo se parecerá a lo más hermoso y a lo más sagrado que ha concebido el amor, y así como los días se deshojan como una mañana de otoño; el amor seguirá creciendo, sobreponiéndose a los temores iniciales y haciéndote sentirte el padre más bendecido y más orgulloso.
Y el día más feliz de tu vida será el día aquel que mires a tu bebé y veas el fruto que unido genera el amor. En otras ocasiones descubrirás que aunque totalmente extraños unos con otros, los niños con síndrome de down tienen una similitud física y espiritual que te acercará a sentirte parte de la vida de muchos otros que podrán estar geográficamente lejos; pero talvez sean los más cercanos a tu corazón!
Mientras muchos siguen pensando que los hijos con necesidades especiales son simples errores genéticos; otros hemos tenido la dicha de sentir el milagro que han creado en nuestras vidas y en la vida de quienes tienen el corazón dispuesto a recibir y dar amor.
Y no es que para ser “especial” se necesite tener una condición médica. Para ser “especial” se necesita simplemente ser puro y tener el deseo de amar más grande que la capacidad de razonar.
Ese nuevo hijo, ese pequeño regalo, esa luz que ilumina tu vida se parece tanto a ti; que te sorprenderás un día en el que descubras que tu hijo es simplemente el reflejo de todo lo que tu le das a cada segundo del día.
Y el "Síndrome de Down"? Dejará de ser la parte más importante de tu vida, porque tu hijo se encargará de llenar ese espacio con cada nuevo logro, con cada sonrisa, con cada caricia y con todo su amor.
Y una noche cualquiera, cuando el día esté finalmente llegando a su fin; podrás sentarte a la mesa con la satisfacción de sentir que has dado lo mejor de tí, y probablemente sientas el incomprensible deseo de invitar al Síndrome de Down a tomarse un café contigo, y ya nunca más le tendrás temor, ni resentimiento , ni dolor y aprenderás que forma parte de tu vida: como el aire, como la lluvia o el sol, y te darás cuenta que nada en esta vida es del todo bueno o malo, y que toda experiencia es una oportunidad para crecer y reforzar el amor. Ese día llegará cuando estés listo y habrás vencido una nueva batalla porque habrás liberado para siempre tu corazón!
Ama a tu hijo y reconócete en él!
Y tú, estás listo para ganar la batalla?
GRACIAS A ELIANA TARDIO LA AUTORA DE ESTE MARAVILLOSO Y TAN CIERTO ESCRITO!!!!